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lunes, 22 de junio de 2009

Maquillando a Ms Elsie, y peinando a la hondita

Como hoy me han dejado solo, he tenido casi toda la mañana para mi. Le debía a Fer una entrada con los últimos cambios en su RD, que para eso ha sido él el restaurador y le llama su niña, aunque yo le he puesto Elsie. A la CBita estoy por bautizarla como la que tuve, Bigna, pero eso será otro día.

Hoy trasteando mientras buscaba las lijas de agua me he encontrado con los restos de las pegatinas que Fer preparó para la RD, son de vinilo de muy buena calidad, y justo enfrente el colín de la RD.


Un poco insulso en comparación con el resto de la moto, parece que le falte algo, ya le había puesto algún adorno más, en el depósito. En honor al gran Colin Edwards.


Y en la cúpula, marcando un poquito de territorio, que se note que la moto es mía hombre.


Así que con unas tijeras y recordando las clases de geometría del Padre Canales, le he puesto esto al colín.
Pero no acababa de convencerme al 100%, le faltaba algún detalle que diera sobriedad al conjunto y no dejara al triángulo sin decir nada. Como de vez en cuando jugamos a las palabras cruzadas se me ha ocurrido un pequeño cambio al logo de la empresa de Fer.

Le damos unos recortes y con cuidado de seguir bien la línea vamos pegando las letras para conseguir esto.

Para mi ha quedado impresionante. El Fercoteam es como el trío de la bencina pero de los 70, que buen año. Componentes MegaFer, RASN y el que suscribe.




Por último recordar que hace poco le cambié un conducto de compensación que lleva entre carburadores.

Por uno que lleva una pequeña cámara, el famoso "boost bottle", se encarga de almacenar más gases de mezcla mejorando la respuesta en bajos, que en esta moto al ser de dos tiempos viene muy bien, me encontré con un problema y es que el claxon tropezaba con el bottle y no podían coexistir, así que se fue para el cajón de repuestos y lo sustituí por uno nuevo más pequeño y cromado, yo creo que ha ganado bastante, porque además ahora el pito se oye!!.


Ha quedado así de bonita, un día de estos nos volvemos a la sierra a practicar con las marchas entre curvas, la moto gana una barbaridad cuando la llevas en plan suave y das con la marcha adecuada, ni muy larga ni muy corta, pues no retiene nada pero se sube de vueltas y te quedas sin motor en mitad de curva (aún va en rodaje).


Pero Gonzalete aún no se había despertado, últimamente duerme por la mañana lo que no duerme por la noche el muy bebé. Así que he sacado de la caja lo que me llegó el otro día de los estates, un cupolino en plan racer, para mí es más un cupolino poco aparatoso y que en tiempos eché de menos cuando iba de viaje y hacía frío, pues la CB no protege nada del viento y a partir de 130 ya se nota. Viendo lo bien que va el de la RD me decidí a probar en la hondita, si no lo pongo al final siempre habrá una candidata (Sanglas) que lo acepte encantada.

Para empezar de momento tropieza con los intermitentes, cuestión de alargarles el brazo y listo, con un poco de cinta de pintor y más miedo que verguenza por si se me caía al suelo y se estropeaba la pintura lo he dejado "anclado" en la posición más trasera que he podido.

Esto da una idea de cómo puede quedar, yo creo que algo de viento quitará y será más utilizable en los días fríos, pero estoy abierto a opiniones que podéis dejar en este blog;).
La vista desde "dentro" de la moto tampoco es mala. A mi me gusta bastante y además no hay que variar la moto en exceso, sólo los intermitentes delanteros.

viernes, 20 de marzo de 2009

RD 350 LC

Después de estrenar y de ir teniendo las primeras impresiones de la moto, se merece por si sola una entrada en el blog para contar tanto la restauración como el funcionamiento de esta maravilla.


Empecemos por la compra de la moto, después de intentar comprar un par de RD tanto en Madrid como en Valencia y no llegar a ningún acuerdo o bien por el precio o bien por adelantarse otro comprador, mi amigo Fernando me llevó a este lugar, un desguace de motos cerca del circuito de Cheste en Valencia.







La casa de color amarillo es donde estaba guardada la moto, junto con otros cientos de motos, la mayoría de ellas procedentes de accidentes.



El sitio está bien guardado por dos perros enormes que "viven" allí, a la derecha de la imagen se ven las gradas del circuito y a la izquierda la Universidad de Cheste, la foto está tomada desde la A3 en dirección a Madrid.



Una vez dentro estuvimos viendo varias RD, la última estaba detrás de varios scooter y bajo una lona llena de porquería, en un apartado oscuro. Era la unica N2, la naked japonesa con el piloto trasero triangular, la que siempre me gustó. Estaba en muy mal estado, con un golpe frontal, el depósito abollado, y lógicamente sin poder arrancar. Hicimos un trato con el vendedor y nos hicimos con la moto, a la semana Fernando ya la había sacado de aquel tugurio de motos y la llevó a "la factoría FRC".



Siempre lavamos las motos antes de meternos a trabajar con ellas, es una forma de ensuciarse menos, aunque esta hubo que lavarla dos veces y aún así, Fernando se manchó de lo lindo.




A partir de aquí, todo el mérito es de Fer, yo sólo he ido disfrutando de los avances desde lejos y via fotos y comentarios diarios del avance de la moto. Así que aunque lo explique en mi Blog, es Fernando el que ha realizado todo el trabajo.









Poco a poco la fue desmontado, limpiando y arreglando, enseguida mandó las piezas a pintar, el chasis y llantas en dorado.














Piezas del motor, discos de freno y pinzas en rojo.







Y fue montando los componentes qe iba reparando, lo primero las suspensiones, para la delantera teníamos dos opciones, con las botellas pulidas o en negro, yo preferí el color del metal pulido. En su interior, muelles nuevos y reforzados, casquillos y aceite denso, para mejorar en lo posible la respuesta de la rueda delantera demasiado blanda de origen.





El basculante se pintó y el amortiguador se aprovechó de otra moto que procedía de la Copa Deccla y que estaba preparado tanto de muelle como de hidráulica, va muy bien.






Una vez pintados los plásticos y el depósito en blanco Yamaha se dejaron caer en la moto para ver que tal iba quedando, cada vez se parecía más a una RD. El piloto trasero se compró nuevo, para mi siempre ha sido una de las partes más bonitas de la moto y pese a tener opciones para cambiar el colín por otro más racing e incluso monoplaza, decidí que era este el que quería llevar.






Otros trabajos estéticos fueron para dejar los instrumentos de la moto con un toque especial, cromado de metales y cambio del fondo del cuenta rpm en blanco, como las motos de carreras.







Los semimanillares se le cambiaron por unos de competición más ligeros, la bomba de freno también es moderna, una PFM para asegurar un buen caudal a los frenos delanteros. El cable del embrague se cambió por un kit hidráulico fabricado por Magura, nos olvidamos para siempre de roturas de cables.




Por supuesto que se cambiaron las pistas de dirección, y los rodamientos de las ruedas. En este apartado ganan una barbaridad las motos antiguas, pues tanto el material como la grasa que les acompaña han estado mucho tiempo sin trabajar y el momento de renovarlo es ahora y no cuando la moto esté acabada y haya que desmontarla de nuevo para cambiar piezas de 10 euros de valor.




A partir de aquí los trabajos en el motor, hubo que desmontarlo por completo, pues pese a estar recién repasado según el vendedor, el motor estaba para el arrastre. El cambio estaba bien, el embrague se puso nuevo, los cilindros rectificados, los pistones nuevos con la medida adecuada, renovación y ajuste de la válvula de escape y carburadores limpios y con sus componentes renovados.



El radiador de agua se decapó y limpió, la cubierta se cromó y se le puso un ventilador eléctrico que facilitará el enfriamiento en uso por ciudad, para activar el ventilador, un pequeño interruptor en una zona poco visible pero accesible en marcha.



Para mejorar el tren delantero un poco más, un amortiguador de dirección evitará flaneos de esta en la ligera RD, este complemento era una obligación para cauquiera que quisiera aprovechar las posibilidades deportivas de la moto.



La parte eléctrica se renovó para quitar todos los cables en mal estado y sus clemas, el faro se le puso nuevo, procedente de una Honda para llevar la luz halógena H4.


Una vez ajustada de carburación, su primer arranque tras la vuelta a la vida.





sábado, 25 de octubre de 2008

Elsie, la novia que no tuve


Corría el 88, mi MBX era incapaz de seguir a las Gilera KK, dichoso nombre al que hacían honor, que tenían Fernando y Kike, por suerte, mi amigo Ramón conservaba su RD80 y aún podíamos hacer alguna escapadita juntos. Fue un momento raro en nuestras vidas, yo tenía planeado irme a estudiar fuera, el resto de amigos seguirían estudiando en Valencia sus respectivas carreras, fue el comienzo de la vida de adulto, ya no he vuelto a poder disfrutar de los amigos de la misma forma y aunque lejos de casa también hay gente maravillosa, los amigos del cole son por lo menos para mi, algo especial.

Fue también el momento de decidir si cambiar a las cuatro ruedas y dejar de pasar penurias en moto, pero claro, yo acababa de empezar a disfrutar de las motos y no quería dejar de seguir disfrutando de la aventura de vivir la moto.
Todo el año estuve buscando la RD350 de mis sueños, realmente, visto desde la distancia, mis padres tenían más razón que un santo, la RD era y es una moto ilógica, el chasis es un doble cuna, el motor un dos tiempos, cuando ya los cuatro tiempos de cilindrada media estaban dando alrededor de 60CV. El engrase era caro y el consumo de gasolina elevado. Frente a estos "contras" estaban los "pros". Nosotros estabamos acostumbrados a motos de dos tiempos, y nos parecían de lo mejor que había, pasar de 12 a 62 CV era un salto cualitativo enorme, el tamaño de la moto era mucho más aceptable viniendo de una 80 que cualquier cuatro tiempos, y el precio de compra por último, era de un 30 a un 40 por ciento menor.
Al final ni Fernando, ni Kike, nuestras avanzadillas, tuvieron la RD, yo tuve la CB y fue Ramón el único que al tiempo se hizo con una. Por supuesto todos probamos aquella maravilla y quedamos enamorados de por vida. ¿Por qué?
Pues es difícil de explicar, para mi, el sonido y el olor eran muy importantes, rodar detrás de un dos tiempos me produce un placer comparable a oler una mascletá, una tortilla de ajos o una churrería, son olores que me despiertan. Las formas de la moto, pese a ser muy clásicas, siempre quisieron parecerse a las motos de carreras de una época dorada donde marcianos luchaban contra humanos, y donde la potencia ya no era la única importante. La RD aunaba todo ese mundo y daba la oportunidad de participar de lejos de él.

Nuestro momento álgido fue cuando Ramón participó en la Copa RD, ya teníamos un piloto en la pandilla, ya sabíamos cómo se "tocaba" una RD, y probamos la RD afinada. Eso acabó de rematarnos y pese a estar ya a bordo de estupendas monturas llamadas CBR, no en mi caso, la RD seguía superando en sensaciones al resto.
Claro que teníamos 19 años, y una moto que levantaba la rueda delantera simplemente acelerando nos gustaba más que a un tonto un lápiz.
Saltando unos cuantos años en el tiempo hasta hoy, en que metido en restauraciones me pregunté, ¿porqué no ahora?. Otra circunstancia iba a impedir de nuevo que tuviese una RD, estas habían estado a precios de risa pues entre que son motos "obsoletas", y que conducir cualquier moto moderna o scooter de los de ahora es mil veces más práctico, los propietarios las estaban regalando.
Pero como siempre hay muchos locos con la misma locura, La copa Deccla había rescatado la RD antes que yo y un montón de gente empezó a prepararlas para correr de nuevo con ellas, el precio volvió a subir como la espuma, de hecho hoy en día es fácil encontrar anuncios de estas motos cerca de los 5000 euros, una locura.
Mientras buscaba piezas para otras motos siempre consultaba los anuncios sobre RD, aún hoy lo hago y de vez en cuando sale alguna en muy buen estado y a buen precio.
La historia de Elsie, que así se va a llamar la RD, viene ayudada por Fernando de nuevo, encontró tres RD en un desguace en Valencia, todas con documentación, pero en un estado lamentable, es una pena que Fernando restaure tan deprisa pues apenas hace fotos del proceso, pero en general, recuerdo que la moto presentaba un golpe frontal, con barras de horquilla dobladas, golpe superior en el depósito, faro y piloto rotos, en fin un desastre lleno de barro, grasa y porquería acumulada. El lugar donde estaba la moto lo guardaban dos rotweiler muy cariñosos que tenían todo aquello sembrado de "minas" que había que sortear con mucho cuidado, el precio no fue muy caro pero el vendedor aseguraba que el motor estaba nuevo, como recién hecho. Os invito a reiros conmigo.
Rápidamente Fernando había desmontado todo y ya había llevado a pintar, cromar, pulir...buscar piezas nuevas pasando por un cárter, pistones, segmentos, semimanillares, bomba de freno, embrague hidráulico para sustituir al cable, etc etc etc.



Pese a que mi idea era haber dejado la moto aún más clásica, con motor pulido y con un aspecto parecido a este







La restauración la ha llevado a cabo Fernando al 100%, sus gustos son algo más llamativos y cuando empezamos a pensar si la dejábamos original o la variabamos un poco, le di carta blanca para que siguiendo un esquema clásico, sin alterar ni medidas ni potencias, disfrutara imprimendo su carácter a la moto. Por lo cual el motor fue pintado en rojo y cromado en ciertas partes, el resultado final es muy bueno, pese a que me hubiese gustado más el otro, y ahora viéndola la prefiero así pues sino sería demasiado parecida a Susi.

Por ejemplo las llantas tienen la misma decoración.


El chasis, se pintó en dorado en lugar del original negro, rojo o gris.



Detalles en rojo darían otro aspecto a la terminación de la moto.


También en las botellas de suspensión delanteras dudamos si en negro o pulidas, al final ganó el metal brillante.


El depósito se aprovechó de otra moto y las fibras se repararon y se pintaron en blanco perla original de Yamaha, el piloto trasero se compró nuevo, es una de las partes más bonitas de la moto.







Una vez todo montado se llevó la moto a "Extreme motos" para acabar de ajustar la carburación y dejar la moto en orden de marcha.


A los pocos días, Fernando me regaló esta foto de su primera puesta en marcha.


La moto llevaba ya un montón de horas de trabajo y de material nuevo, que pasa por un embrague hidráulico fabricado para el quad "Banshee", que comparte motor con la RD. Latiguillos metálicos en rojo para los frenos y pastillas EBC HH, para reducir los problemas de frenada que tenían las RD, (se ve que nadie había llevado las Sanglas con su frenada "inboard"). Y mil y un detalles para de jar la moto lo más ajustada posible y sin pérdidas ni de aceite ni de agua.


Después de babear por un buen rato mientras me explicaban todos los detalles, llevamos la moto a la ITV, fue un buen rato pues salieron todos los técnicos admirados por tanto cuidado de una moto y pese a un par de observaciones sin importancia, nos sellaron la ficha técnica.



Ahora queda esperar la llegada del semicarenado, para ajustarlo y pintarlo y la moto estará acabada y lista para disfrutar.