lunes, 20 de septiembre de 2010

Sally's new brake pads

Hace unos días que pasé una verificación de idioma inglés y esto es lo que aún me va quedando del stress del exámen, pero sigamos en cristiano.

Llegaron los repuestos para el coche comprados en FVD.de, que se dedica al igual que las webs de repuestos de BMW, de proveer repuestos y kits de todo tipo para estos pequeños.

Aún no tengo un gato en condiciones con el que trabajar a gusto y levantar el coche sin peligro, estoy usando el de dotación del coche que sirve para cambiar las ruedas en caso de emergencia, pero en ningún caso se recomienda para llevar a cabo trabajos de mantenimiento.

Hechas las advertencias de seguridad, vamos con ello.

Primero quitamos la rueda


En la pinza de freno se alojan las dos pastillas y los sensores de desgaste, desenchufamos el cable que manda la señal de "cambiar pastillas".


Y de esta forma, quitamos el seguro que sujeta las pastillas, curiosamente, en este tipo de pinza, y pese a que las pastillas están preparadas para llevar un par de pasadores que harían la misma función, estas no llevan pasadores, he consultado tanto el manual, despiece y libro de entretenimiento y son así.


Hay que separar las pastillas con el objetivo de que quepan las nuevas, y para esto necesitamos forzar los pistones de las pinzas a su posición más recogida. Primero he usado una llave de pico de loro, protegiendo la pinza para que no se raye, pero al final he tenido que usar un separador de pinzas que tenía para hacer el mismo trabajo en las motos. Estoy seguro que para coches hay herramientas más reforzadas pero esta me ha servido para hacerlo bien.


Y cuando ya tenía las pastillas en su tope abierto.


Estas salen hacia arriba, no he podido sacar antes el sensor de desgaste, pero de todas formas hay que cambiarlo para que avise cuando llegue al límite de desgaste que es de 2mm de pastilla restante.


Y este es el repuesto, las pastillas para delante y detrás del coche son iguales, lo que no es igual son las piezas que por un lado se adhieren a la pastilla y por otro se introducen en el hueco del pistón, esto en teoría reduce los ruidos en frenada al no rozar el pistón con las pastillas por el lado exterior de estas. En otro tipo de pinzas se usa un lubricante, como la grasa de cobre que tanto me gusta, pero aquí el manual hace hincapié en no usar ningún tipo de grasa, ni siquiera de cobre.

En las traseras esta pieza es idéntica para ambos pistones, pero en la delantera no es así, cada una lleva un diámetro de sujección distinto.

Seponen en el alojamiento sin quitarle el papel adhesivo para comprobar que se sujetan solas a presión.


Se quita el papel...

Y se introduce deslizando la pastilla nueva.


Procedemos de la misma forma para la otra pastilla...


Y ya tenemos casi todo hecho, ahora hay que montar los nuevos sensores de desgaste.


Y asegurar las pastillas


Comprobando que esta parte queda bien metida en el labio de la pinza.

Volvemos a enchufar el sensor y aseguramos el cable para que no vaya muy suelto por ahí.


He aprovechado para limpiar el amortiguador y alguna de las conducciones eléctricas e hidráulicas, y la llanta.


Montamos la rueda y ya hemos terminado, la forma de proceder en el resto de pinzas es igual.

Un último apunte para ver la diferencia de diámetro de las piezas que van a los pistones y para ver cómo trabaja el sensor de desgaste, en cuanto el cable que éste tiene toca el disco, hace contacto y enciende el testigo del cuadro de instrumentos, simple, pero efectivo.



See ya!!

martes, 14 de septiembre de 2010

..Y limpiando los zapatos

Que los tenía muy sucios, tantos años rodando acumulan mucha porquería en aquellas zonas donde nunca se limpia, una costumbre que tengo es que antes de reparar o investigar las reparaciones a realizar, es limpiar todo. O hasta donde llega la mano sin desmontar mucho. Así el desmontaje y el trabajo es mucho más agradable.

Hoy le ha tocado el turno a las llantas, bueno a una de ellas, ya que hay que montar un pequeño lío entre sacar el gato, la rueda de repuesto, las herramientas, hacer la limpieza y volver a guardar todo.

Este era el estado de la llanta.


Con la inestimable ayuda de mi incondicional ayudante, un poco de jabón, y un rato cepillando...


Ha quedado así de limpia, más contento estaba yo.


Mientras tanto yo seguía debajo del coche, con más miedo que vergüenza, pues las borriquetas que tengo son demasiado altas para este coche, grrrr.

Y la zona afectada por el barro y la sal, que estaba así


Con la ayuda de un aceite penetrante desincrustante, se ha quedado así...


Tal vez la diferencia no se vea pero ha salido bastante barrillo que con el calor del escape se va quedando adherido y formando feas capas rosadas. Lo suyo sería desmontarle todo el conjunto de escape, cepillarlo bien con aceite y un cepillo de latón, y luego desengrasarlo y pintarlo con anticalórica de color plata, pero para esto aún me tengo que mirar bien unas cuantas lecciones del libro de mantenimiento, así que de momento el aceite vaya haciendo su trabajo y ablandando las adherencias. Cuando arranque el coche, cosa que no tengo previsto en unos días, saldrá una humareda del aceite quemado, que en pocos metros habrá desaparecido.

Otra zona a limpiar ya puestos eran los cables y conducciones que van a la rueda y frenos, un montón de trapos y paciencia, al dar el aceite para que no alcanzase ni los discos ni las pinzas y así de limpios han quedado algunos elementos, faltan otros por limpiar, esos para otro día, que hoy solo le íbamos a dar un tiento a las llantas.

No he podido limpiar la pinza al haberse acabado el spray limpiador de frenos, esto lo haré cuando cambiemos las pastillas.


Ahí está el amortiguador y el palier y la conexión de los sensores de desgaste de las pastillas. El amortiguador es un BOGE regulable al menos en precarga, lo que variará la altura del coche, no se si lleva las cotas originales o le han hecho algún ajuste, pero está como a mitad de recorrido.

Una vez hartos de estar tirados por el suelo, hemos montado la rueda como dice el manual, con la válvula alineada con el espárrago de la rueda pintado de rojo.


Y dándole el último apretón a las tuercas con la dinamométrica a 70 Nm.


Esta rueda ya está, ahora faltan las otras tres.


See ya!!!

Zapatos nuevos para Sally

Que así le ha puesto el peque al nuevo coche, claro, como anda loco con la pandilla de Cars hemos tenido que bautizarlo así.
El caso es que hoy hemos cambiado las ruedas traseras que ya estaban en el límite de desgaste y no es este un coche para andar escatimando en gomas.

Lo hemos subido con ayuda de un elevador, en casa es muy complicado y arriesgado hacerlo, así que deberé visitar el taller mucho más que con las motos.


Un rato de máquinas modernas, nada de barras ni destalonadoras manuales, a ver quién es el guapo que saca esto del sitio a mano.


Y hala, ruedas nuevas, que bien se trabaja con las herramientas adecuadas.




Yo he aprovechado para poner en su sitio un protector de bajos que estaba mal montado, limpiar un poco los bajos y ver por dónde pierde aceite, que es por varios sitios, pero ninguno preocupante.


Por el termostáto del radiador, posiblemente cuestión de juntas nuevas.



Y también por algunas conducciones de aceite, cosas que arreglar en el futuro.

Además he vuelto a remachar el embellecedor de la rueda trasera derecha que estaba un poco suelto y hacía un ruidillo muy molesto, ya se ha callado para otro buen rato.


También he revisado partes metálicas que necesitan atención, antes de que ese óxido vaya a más.


Pero si la Sanglas salió a flote, ¿no va a hacerlo este sapín? sapina, sapina, que es chica ¿¿¿????

domingo, 12 de septiembre de 2010

Cambio de amortiguadores de tapa de motor

Empiezo los bricos de un cuatro ruedas un poco especial, el motor es este coche se encuentra alojado detrás de las ruedas traseras y está literalmente encapsulado en su ubicación, tanto que para hacerle el mantenimiento en ocasiones hay que descolgarle el motor, algo poco práctico.

En realidad la practicidad es uno de los aspectos que se miran en último lugar en este coche, por otra parte es una máquina para disfrutar.

El calor del motor se evacúa mediante el aire circulado por un gran ventilador e intercambiadores de calor de escape, pero podemos imaginar que el cubículo del motor se calienta y mucho. Este es el origen de algún fallo que iré resolviendo poco a poco, hoy les ha tocado el turno a los amortiguadores de la tapa del motor, que ya no eran capaces de sujetar la tapa arriba, haciendo que para ver o trabajar con el motor necesitaramos una mano amiga que nos sujetara la tapa.

A simple vista, los amortiguadores van sujetos con dos tetones que a su vez se aseguran con sendos pasadores, que se quitan con la mano...


...pero lo que es muy sencillo en el frente, al fondo del motor se complica por la falta de acceso, así que hemos intercambiado los papeles mi mano amiga, y pequeña, y yo, de forma que tras varios intentos y con la amenaza de dejar caer el tetón o el pasador al fondo del motor,hemos conseguido colocar el amortiguador izquierdo. Si hubiese sabido desmontar el intercambiador de calor habría sido coser y cantar.

Para cambiar el del lado derecho, he quitado el filtro del aire y su carcasa, así da gusto, ya se puede llegar con la mano y además ver lo que haces.

Este es el recambio, como el original pero heavy duty lo que debe de durar algo más de tiempo si hace honor a sus especificaciones.




Volvemos a colocar el filtro del aire y su carcasa, para lo que me ayuda quitar el tapón de aceite. ¿¿¿??? como decía hay poco sitio.


Y ya hemos acabado, ahora la compuerta trasera se queda así de quieta arriba.


Hasta el próximo!!!

viernes, 3 de septiembre de 2010

Nuevo puente de horquilla R100RS

Cuando revisé la suspensión delantera de la RS, le monté un refuerzo de horquilla que evita las posibles flexiones de las barras de suspensión, y por ende mantiene la dirección donde se supone que debe estar, haciendo la moto más maniobrable y segura en curvas y frenadas.


El problema que veo de esta refuerzo es que el fabricante lo ha hecho demasiado evidente, es muy robusto, pero a la vez es exageradamente grande para ir en la rueda delantera, además aumenta mucho el peso suspendido en la dirección.

Afortunadamente otros fabrican un elemento de igual fin, pero de tamaño mucho más reducido. Asi que hemos desmontado el refuerzo antiguo y montado el nuevo, ahora la moto no esta tan cargada visual ni realmente en la parte delantera.

Hay que desmontar todo el guardabarros, un verdadero engorro también para el mantenimiento de la moto.

Le montamos el puente de horquilla original, que antes no podía estar montado.
Después el guardabarros que ahora no está forzado por la estructura anterior, y posicionamos el nuevo puente superior que va desmontado en piezas que se ajustan con otras que funcionan a modo de abrazadera.
Un poco de grasa de cobre para cuando haya que desmontar, que maniático soy para esto. Apretamos un lado...
...y luego el otro, fijamos la pieza central, bajamos la moto y presionamos la suspensión cuatro o cinco veces para que asiente bien y comprobar que esta trabaja libre, no vaya a ser que montando el puente le hayamos cerrado las barras.

Ponemos los guardapolvos que protegen los retenes, que casan perfectamente en el puente, y seguimos teniendo la suspensión reforzada, pero el puente es casi imperceptible.

viernes, 27 de agosto de 2010

Latiguillos nuevos para la K

Hace algún tiempo que compré parte de la lista de "need to do's", entre estas cosas tenía que cambiar los latiguillos delanteros de la K. Estuve barajando la posibilidad de cambiarlos por unos metálicos, pero me costó encontrar repuesto y al final compré los originales, no es la mejor opción en cuanto a efectividad pero haciendo un uso normal de la moto, es complicado que llegue a situaciones de fading de frenos. También tenía comprados repuestos para el cuadro de relojes, bombillas, junta nueva, poca cosa.

Y además había comprado un manillar pensando en sustituir el que lleva por otro aún más cómodo, el de la RT. Pero vamos con el desmontaje.

Lo primero fue quitar la pantalla, teniendo cuidado de no perder ningún tornillo ni arandela de esta.


Para lo que vienen muy bien estas cajas con compartimentos de distintos tamaños.

Seguir desmontando el protector del manillar y cuadro de relojes.


Para tener acceso al manillar, que se quita en un santiamén desatornillando los cuatro allen que lo sujetan a la tija superior.

Una vez te pones a quitar plásticos, es muy rápida la operación, fuera el faro, la parte de la cúpula que sostiene los intermitentes, y otra parte que la completa por debajo, es fácil además desconectar las conexiones eléctricas de los distintos elementos, pues van unidas con tomas rápidas.

Un poco de maña para separar las piñas de mandos y quitar el puño izquierdo, sacar las pinzas de su alojamiento y quitar la rueda delantera.

Realmente para cambiar latiguillos no hace falta desmontar tanto, pero es una oportunidad excelente de sanear, limpiar y repasar tornillos con grasa de cobre. Pero la K me guardaba una pequeña sorpresa.
Estuve comprobando los discos, pues la moto realiza un movimiento arriba-abajo al frenar, distinto a la vibración que generan los discos alabeados, y al comprobar estos, efectivamente tienen algo de alabeo, muy ligero pero detectable a simple vista, también marqué los discos con tiza y al girar la rueda las marcas se borraban en un sector de cada disco, mis sospechas se confirmaban, pero además al girar la rueda para esta operación se oía ruido de bolas girando dentro de la rueda, pensé que algún rodamiento se había roto, así que rueda fuera, para comprobar que los rodamientos seguían intactos, es un decir, y que las bolitas están dentro de la cubierta. ¿quién se las habrá dejado allí?¿Será uno de esos sistemas de equilibrado automático?.

Una cosa me llevó a la otra y acabé desmontando los rodamientos delanteros, un poco de calor para dilatar mínimamente el aluminio de la llanta y así el rodamiento de acero que se resiste a dilatar sale con más facilidad.


Un pequeño paseo a comprar el repuesto que no estaba en mi lista, y montar con el mismo método, calor a la llanta, y frio al rodamiento, mimo al encararlo con su alojamiento y aprovechar el viejo para acabar de posicionar el nuevo, esta es la referencia del rodamiento.


Hora de seguir cambiando los latiguillos, pinzas y latiguillos viejos fuera.


Y cada latiguillo a su sitio cambiando las juntas de cobre a cada lado de los racores. Curiosamente sólo salía líquido de frenos de uno de los latiguillos descendentes, mala señal.

Llegó la hora de elegir manillar, es difícil entre tanta opción.

Me hubiera gustado montar el de RT, pero quedaba exageradamente alto y largo. Me imaginé problemas de longitud de cables y lo desmonté, además la posición de las manos era más cerrada y atrasada que con el original, el de K75S y de R100, directamente desechados por dejar la posición demasiado adelantada y baja. Se queda con el suyo que es el que mejor le va.


Y ahora hacemos el trabajo a la inversa, montamos todo con la precaución de apretar aquellos tornillos a los que luego no tendremos acceso.

Hoy a purgar frenos y a acabar de montar guardabarros y faro y a ver si ha mejorado la frenada o seguimos con el vaivén, cosa que habrá que solucionar con unos discos nuevos. Ya os contaré.

Y ya os cuento, la moto ha dejado de hacer el movimiento al frenar, seguramente los rodamientos, que estaban en muy mal estado afectaban a la suspensión, y seguramente los latiguillos viejos no transmitieran la presión de forma constante, sumándose además ambos efectos, todo esto solo lo puedo suponer, pues es lo que he cambiado y ahora va estupendamente.

Ya sabéis, rodamientos nuevos en estas motos viejas son una buena inversión.

jueves, 22 de julio de 2010

r100rs

Este verano os tengo algo olvidados, pues los ayudantes se me van de vacaciones y así no hay manera de trabajar y hacer fotos, con lo que me queda poco que publicar.

Resumiendo, La CB ya tiene hecha la revisión, aceite y filtro nuevos, y revisada la tensión de la cadena, aún está en el banco de trabajo, dominando la situación sobre sus compañeras de garaje.


Es impresionante el estado de conservación de esta moto, tanto que da pena utilizarla, pero hay que darle una vuelta de vez en cuando. Lo que más sufre es la batería, que a fuerza de estar contínuamente conectada va perdiendo agua, hasta un límite poco recomendable.


El último toque al repaso de verano de la RS fue instalarle los amortiguadores nuevos, no solo son bonitos, la efectividad de la moto es muy superior, sin dejar de ser cómoda, ahora se nota el trabajo de la suspensión trasera.


Lo malo es que tras la reparación de motor y suspensión, me quedo corto de frenos, así que para el año que viene habrá que hacer una mejora en esta sentido, de momento me quedo con que esta moto ha rejuvenecido y ahora va de perlas. En cualquier caso, llevar tan fuera de punto el encendido durante casi 50.000kms, no creo que sea bueno para el motor, que sigue vibrando en baja, mucho menos que antes, pero alejado del comportamiento de la R65 que se fue para Mallorca. Lo mismo me planteo algún cambio interno en piezas de desgaste.
De momento a disfrutarla tal cual, hay posiciones que tienes que tomar a veces para montarle el carenado o limpiarle ciertas partes del motor que por su diseño recuerdan a los modernos arquitectos.

Así de bonita está.